Abigail


En una mañana fría e incierta, te llevaste mi corazón.

 Lo llevaste por un inmenso mar de gente que no eran capaces de creer que alguien como tu y yo estuvieran conectados de esa ácida y romántica manera.

Para ellos todo fue imposible pero para nosotras siempre existía una sarcástica forma de arreglar al mundo.

Viajábamos por todas las variables, buscábamos la contracorriente de la sociedad, éramos unas forasteras, las almas más buscadas del mundo terrenal.

Algo extraordinario pasaba cada ves que nos separábamos, el mundo volvía a tener sentido, pero siempre encontrábamos una forma absurda de volvernos a juntar y cuando sucedía el mundo dejaba de existir.

Todo se convertía en caos y del caos nacía nuestro orden, nuestro mundo.

Ese pequeño mundo del cual surgían grandes historias que contaba todas las noches frente a la luna, le contaba cada pequeño detalle de tu magnífico ser, de como gozaba aquellas pláticas que llenaban mi boca de tanta acidez y de cómo un día decidiste quitarme ese sabor con lo sarcástico de tu boca.

Aquel encuentro basto para saber que yo era parte de ti; corroboró varias teorías que tenía del amor, todas ellas equivocadas.

 Le contaba todas las noches de como ese día me estremecí lo suficiente como para saber que debía alejarme de ti, pues ese beso me mostró nuestro fatídico final.

Ella sabia que aún te amaba a pesar de que mis sueños se esfumaron junto con tu presencia.

Ella veía como todas las noches mi cuerpo era lacerado por mi sufrimiento, me tenía tanta lastima un día iluminó tu ventana, te absorbido en mi dolor y solo así, una vez más, volvimos a estará juntas, esta vez para toda la eternidad.



"La True"

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